Manual de escultura de la señorita Morgan

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X

Ir, venir,
atravesar fronteras,
avanzar sin detenerse,
(lo inmóvil es sólo aparente),
sentir veloz el aire
de tus pasos

Salir, partir, 
huir despavorida,
escapar sin norte, 
(lo cardinal no lo es todo),
hacerse humo de una vez
y ceniza.

Andar en línea recta,
alcanzar la meta,
coronarte victoriosa,
(el infinito no existe),
conquistar la gloria
fugaz.

Virar sobre tus pasos,
repisar tus huellas,
volver como un tango,
(el pasado es un refugio seguro),
replegarse en semilla 
sin brotes.

Y

Subir, trepar, 
corretear todo el árbol,
encaramarse en tejados ajenos
(los propios no tienen gracia),
descubrirte allá arriba
gigante.

Bajar, caer,
resbalar acantilados,
rodar por las cavernas,
(los túneles no tienen tiempo),
hundirse en el agua
con sangre.

Caminar por las paredes, 
trotar las medianeras, 
llegar hasta la copa del poste
(las luces son hojas verdes),
observarte allá abajo
diminuta.

Desplomarse en el eter,
precipitarse con ganas,
planearte en picado
(las manos son alas marchitas),
tomar aire una vez más
de nuevo.

Z

Ser, estar,
recorrer el presente,
no perder el rumbo,
(el sentido sin sentido),
encontrar la ruta
caminando.

Existir, vivir,
aliviarte de a poco,
contemplar la primavera,
(la eternidad es un instante),
perseverar en el empeño
y el sueño.

Salvarte de todo,
hacerlo por ti misma,
reconocer tu espacio,
(el espacio de todas ellas),
conciliar posiciones
vitales.

Quebrarse al espejo,
matarse de risa,
quererse un poquito,
(las líneas ocasionan dimensiones) 
soldarse las grietas
y nacer.

Buenos Aires; 01 de noviembre de 2012


Encontrar la ruta

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Primera, volantear a la izquierda, endereza y avanza, ser feliz antes de poner segunda, pensarla otra vez, tercera, freno leve, no viene nadie (tampoco ella) giras una, dos, tres veces antes de la colectora, te miras al espejo y sonríes, se ha borrado con el sudor sus letras en tu frente. Ayer fue breve y entre cortado pero intenso.
Ingresar a la rotonda bajo el puente, semáforo en rojo (hay paradas legales que no garantizan orden alguno y sin embargo son necesarias, aunque no siempre se tan claro cuando avanzar, como un) semáforo en verde, entrar a provincia, avenida al fondo, no hay giro en esta calle, avanzar una más y doblar, ¿la verás hoy? una más y doblar de nuevo, (no, probablemente no) incorporarte y seguir.
Cigarro, ventanilla baja, brazo distendido, (te gusta manejar guacho, lo disfrutás), anoche debiste seguir manejando, secuestrarla un par de minutos aunque sea, o un par de cuadras da igual (espacio/tiempo, ¿a quién le importa distinguirlos?). Un colectivo adelante frenado, asomas la trompa, aceleras a fondo, vuelves al carril, no entiendes que te pasa, esto es muy distinto a todo aquello y no te asusta ni un poquito, ni siquiera equivocarte, el cartel (Sí, seguilo) doblas de nuevo, encuentras el tunel, le das paso a una moto y sales.
Pero esto es real, estás seguro, quizás porque no lo has buscado, quizás ha nacido en tiempo y forma, cada momento con ella es el momento justo, ni antes ni después, lo sabes, lo sientes, ni si quiera te parece raro, y aunque te sorprende, es como mirar en perspectiva desde la cima,(¿dónde estás? Te perdiste) saber que ha llegado el momento de despegar, que no estás solo, que la soledad anterior era cierta y necesaria, que no es que no te sepas explicar, (doblá a la derecha haceme el favor) que no es necesario acotar de más, que este molde encastra justo sin perder la escencia, que es la pieza que te falta (que aún te falta, doblá de nuevo) y ella la tiene, si, ella sabe de un espacio en vos al que nadie nunca llego, y se ha enamorado de ese espacio que crees vacío pero fértil. Y encuentras la ruta (menos mal).
(No, no la verás hoy) y lo sabes, y mitigas la ansiedad creyendo que es necesario, quizás, pero no, todavía no lo crees del todo (¿quién podría culparte?), sabes que necesitas verla, confirmar que existe aunque sea leve la duda, que no es un delirio de tu mente ya de vuelta.
Y conforme avance el día, este jueves de mangas largas al sol, se irá pareciendo demasiado a un pretérito bostezo de tu vida, y te angustias de antemano, (es inevitable tener miedo a perderla) y quieres salir a buscarla ya mismo, o por lo menos escribirle, llamarla de auxilio, invocarla con una oración gramaticalmente incorrecta, algo así como: Primera, volantear a la izquierda, endereza y avanza, ser feliz antes de poner segunda, pensarla otra vez, tercera, freno leve, no viene nadie (tampoco ella).

Cadáver exquisito de noche encontrada

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Saltar y escapar, perder el miedo al olvido. Atravesar montañas como piedras planas, como espacio vacío con pendientes progresivas que potencien el salto y la catapulta.

Dejarse flotar en tormentas alegres, cantarazos que sufran nuestro nombres, nuestros rostros y nuestras huellas. Dejarse disolver contra la tierra y ser ésta, ser espacio (soporte).

Nutrirse como raíz profunda en arenas movedizas, cristalizar y fluir en simultáneo. Y saltar y escapar de nuevo; y explorar toda la tierra y el espacio, con hambre, con sed, con toda la voracidad y el deseo.

Existir en demasía, olvidar límites (polo tierra). Declararse finalmente un ente de luz y enterrar el mundo (situarlo donde pertenece). Todo por no dejar minuto de paz a las neuronas, que registren todo y jamás quieran/puedan olvidar.

Principio del insomnio

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Despertar sin haber dormido lo suficiente, pero aún así despertar de un tirón y sin reloj; deseoso de un café, de pan tostado con ahínco, de un abrazo a media sábana y un beso de buenos días mi amor, desayunémonos juntos, de nuevo.

Te escucho cerca, tras algunas de las puertas entreabiertas de mi destino estás tú y no te escondes. Las colillas de anoche, el sillón corrido, los libros ausentes y la luna menguante plateada son mis testigos más fieles; pero no recurro a ellos.

Escucho tus pasos de medias a medio caer y no es engaño ni ficción ni metáfora alguna: estás acá en algún lado. Juro que no te fuiste, que no te dejé ir, y te busco constantemente, como el sueño de mañana.


Buenos Aires; 21 de octubre de 2012


Biopsia

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Tras anestesia local de caricias, me dispuse a cortar con la mirada los centímetros de piel que la enmascaran. Una a una, las capas se abrieron con la timidez y el miedo sangrante de silencios; hermético el deseo y sepultada la alegoría.

Hubo antes o después devolución de miradas, adormecimientos leves y caricias vibrantes; peligros de cercanía y roces milimétricos. Hasta que entonces lo vi, escondido entre tejidos, agazapado en una esquinita disimulando calma. 

Y de repente salta despavorido, brota breve y me salpica nodular definitivo, un te quiero tenue, minúsculo pero suficiente.

¿Es grave? preguntó ella. No sé, le dije, tendremos que esperar y estar atentos.



Buenos Aires, 18 de octubre de 2012

Escombros

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A veces me levanto convertido en piedra hueca, 
en un duro cascarón vacío 
que no encuentra la fuerza necesaria 
para la fragua o el derrumbe.

A veces me levanto convertido en un concepto amorfo, 
en un sonido grave gutural seco 
que no transmite frecuencias 
ni registra decibelios a la mínima distancia.

A veces me levanto convertido en pasado, 
en antología de la nada de otro tiempo 
que no ha sido impresa en su debido momento
a pesar de la piedra manchada de tinta.

Y puedo estar inmóvil por minutos largos, 
mirándome hacia adentro 
con la torpeza de un recién nacido, 
con la resignación de un próximo difunto.



Buenos Aires, 17 de octubre de 2012

Puntualizando

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Tarde, toda mi vida he llegado tarde.

He nacido con ocho meses tarde, pues yo debí haber nacido con siete.

Me han inscrito en preescolar tarde, pues he nacido en marzo (y en Cuba las clases empiezan en septiembre). He llegado a la escuela tarde, siempre, al punto de opacar cualquier buena nota, cualquier primer expediente, cualquier "beso de la Patria", cualquier estímulo.

Mis tardanzas se han extendido a mis trabajos, a mis estrevistas, a mis doctores, a mis abogados. He llegado al punto de llegar al consultorio de mi analista sólo para pagarle la sesión perdida y coordinar la próxima, a la cual, ya sabemos, llegaré tarde.

He llegado tarde al Capitolio mientras ella me esperaba, he llegado tarde siempre sin un llamado de aviso mientras ella reclamaba mi presencia. He llegado tarde aun de madrugada a la parada del colectivo el día de su cumpleaños, y me he perdido de verla, abortando la sorpresa por ahogo del tiempo.

Tarde he descubierto el amor, cuando ya he vaciado todos mis fusiles y no hay tiempo ni ganas para la recarga.

Hay otras cosas a las que he llegado a tiempo, de esas no escribiré hoy. Hay otras cosas para las que me he anticipado en demasía, de esas tardaré más en hablar, pues son las más dolorosas.

Cambia, todo cambia

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Y de pronto, en un instante todo parece cambiar...o es acaso lo mismo disfrazado de la nada? o es acaso tu vocación de saltamontes? o el último recurso de la soledad extrema? Pues puede que sí, vaya que me empiezo a tener un poquito de fé, por un instante de nuevo. 

Podría enumerar muchas cosas, sucesiones de hechos, historias e histerias, que sólo redundarían en dos cuestiones fundamentales: No, no lo he vivido todo aún, y: Probablemente meterme en una relación ahora complicaría mucho las cosas. 

Realmente, me ayuda pensar que de algún modo, son historias que debían terminar, o no haber empezado nunca, o terminar abruptamente con incluida súplica en diferido. Y bueno, ha sido una linda adolescencia, quizás? esa juventud veinteañera que no tuve? o que disfruté (porque realmente disfruté) desde otro lado de la vida?

Cada historia cataliza otra historia, la predispone, la circunstancea si me permiten el verbo. De algún modo soy mejor tanto por las mujeres que me han dicho que sí, como aquellas que me han negado rotundamente. Incluso las que me han dejado con dudas, pero al final las entiendo, y es probable que ahí nazca mi infortunio. 

Entender a cualquier ser humano es todavía hoy por hoy, un ejercicio complicado, insalubre y agotador. Conocés personas, algunas desde hace ya bastante tiempo. Charlás, salís con ellos, trabajás con ellos o cursás juntos, pero entender entender, te entiendes con muy pocos, y nunca plenamente.

Entender a alguien, es de algún modo asimilarlo un poco, ponerse en el lugar de... Y yo tengo una tendencia, es como un hilo que sigo, con más o menos dudas, a pretender entender a todo el que realmente me interesa. Pero al final, uno es carne y huesos, y por mucho que te esfuerces, será imposible. 

Y ya te da lo mismo pensar si es que no es, o es que las circunstancias le impidieron ser. El hecho concreto es que no están, pasaron, de una forma u de otra, como todos tus trentipico de años. 

Y cuando dices mujeres, también dices Cuba, también Argentina.

De algún modo voy tomando aire pa salir, aunque anduve bastante oscuro por allá abajo. Sé que ni remotamente he tocado fondo aún, pero ya está, lo que vi me asustó mucho, vamos a tomarnos un aire y dejarnos sorprendes gratamente, como si fuera un viernes con v de vino.

Vamos por lo menos a intentarlo. Total, yo soy un crédulo de mi mismo, siempre me creo lo que escribo. Capaz que si escribo que todo está bien, las cosas se arreglan (y esto no es una oración, es un intento de compromiso conmigo mismo, capaz que con este impulso escribo al final el cabrón boceto para la novela).

PDs: 

No olvidar, La Demajagua (no sé a que viene pero acabo de darme cuenta que es 10 de octubre, es feriado en Cuba).
- La foto nada que ver con nada, es el chino de los Fernandez Fierro, en una presentación en CAFF el año pasado.